22:56 EL QUE SABE, SABE

La Libertadores, no es un certamen más para algunos equipos. Los Independiente, los Peñarol, los Boca o los Estudiantes de la Plata, que de esto junan, saben cómo jugar y cómo afrontar todo tipo de situaciones. Y Nacional de Montevideo, otro de los colosos a nivel continental, que tiene chapa propia donde sea que vaya.
Por presencia, por la epistemología futbolera, los equipos uruguayos son aguerridos, de esos que nunca dan por perdida una contienda, y sobre todo, que se agrandan en las bravas. Y eso es lo que el DT Eduardo Acevedo propuso desde el vamos, trabarle las virtudes al Taladro, rodeándole la manzana a Erviti, dependiendo de su ubicación en el campo. Ya sea Jorge Ferro, un perro de presa que destruye apenas le sueltan la correa, o el experimentado capitán Oscar Morales.
Con Battión desacertado en la salida, y las autopistas laterales bien cubiertas por los volantes charrúas, arriba Papelito Fernández y Ramírez seguían el balón únicamente con la vista. Impreciso el Taladro, Nacional conocía perfectamente lo que tenía que hacer, y lo ejecutaba a la perfección. Marcaba por presión en donde comenzaba a gestarse el fútbol del conjunto de Falcioni, y cuando podía, manejaba la pelota con el criterio de Matute Moralez, buscando la movilidad de dos que habitualmente no son untas netos, como Varela y Mario Regueiro.
La pelota parada es para El Bolso un arma elementa, sobretodo, cuando arriban los lungos Coatez y Lembo –reemplazado por Godoy-importados desde el fondo. Justamente, en la primera ocasión a balón quieto, Sebastian Coatez, de 1,94 de estatura, se elevó más que todos y venció a un estático Lucchetti. El tricolor le daba de su propia medicina a Banfield: se abroquelaba bien en defensa, era un equipo corto que no dejaba espacios ni jugadores libres entre líneas. Y cuando pudo, sacó máxima rentabilidad en ataque.
Con un Banfield demasiado estaqueado, y roído por el rigor de los jugadores uruguayos, se lo notaba desorientado y con pocas soluciones a los interrogantes propuestos por el rival. Para confirmar el dominio en todo aspecto, y aclimatar aún más la estabilidad y solidez a su fisonomía táctica, de otro balón parado, y con la última línea de los de naranja parada ante una segunda jugada, le permitió al otro central, al ingresado Godoy establecer el 2 por 0 final con el que Nacional se fue victorioso del Florencio Sola. 2 de 2, 100% de efectividad para lograr un triunfazo, que le permite a Nacional quedar puntero en el Grupo 6 de esta Santander Libertadores.


IVÁN ISOLANI