21:52 ¿LOBO ESTÁ? SÍ, EN DESCENSO

Un primer tiempo malo. El descanso, un poco de shampoo y ordenamiento de ideas y, los resultados se vieron al instante. Olimpo aprovechó los gruesos yerros de un Gimnasia perdedor en ambos costados del campo, y le cambió –con poca amistad- el puesto en la tabla de los promedios. De cómo un ideología va netamente en detrimento de las necesidades, y la inmediatez de resultados juega en las pulsiones de los jugadores.
Los goles se hacen, no se merecen. Al buen juego, cargado de pensamientos e intenciones bonitas, hay que darle una conclusión en el arco rival para que se haga efectivo todo lo intentado. A eso apela Gimnasia, naciendo su circuito de juego desde la última línea, acoplando a ambos laterales al sector medio, y liberando del compromiso del retroceso al Maestrico y a Aued, para que de su unión, se forjaran los movimientos en la ofensiva.
Guillermo desde su poca –pero inductiva- movilidad, buscaba asociarse con los hombres de buen pie del Tripero, para darle los medios a Jorge Córdoba, bien estático entre los centrales, de que acerque toda la peligrosidad a la parcela de Tombollini. Ante la floja oposición del Aurinegro de Bahía, Gimnasia se animaba a profundizar e intentar conquistar por lo bajo el gol. Porque arriba, las dos torres estaban aislados y sin contacto con el balón, pese a estar Rolle en cancha. Los otros medios no aportaban ni en la contención, ni en el entramado del fútbol. Así, sólo por la gran actuación de Tombollini en el arco, el empate se sostenía.
De arranque nomás, todo el castillo construido en un tiempo, se derrumbaba en apenas 3 minutos. Lo había tenido Rolle primero, pero le pifió al arco. En la jugada siguiente, y de un córner, Maggiollo se anticipó a todos por el primer poste, y su frentazo se estrelló en el palo, y fue a parar a la posición de Fede Domínguez, que sin ningún problema la empujó para inflar la red. El empate tripero estuvo a cargo de Jorge Córdoba, que usufructuó el largo rebote de Tombollini dio ante un remate del venezolano González, y así se ordenaba el resultado con respecto a lo que marcaba el trámite del encuentro.
Pero todos los ladrillos de la reconstrucción, se encargó de voltearlos Fontanello en una de las tantas salidas desde el fondo. La arriesgó y perdió al mismo tiempo con Rolle, que hizo dos pasos y, pisando el área se la pinchó a Sessa, pero dio en el travesaño y, d empellón, Lechuga Maggiollo terminó dando el pase al fondo del arco.
Sin ideas ni caminos, al Lobo se lo comía su propia verba. Nervioso, apurado, intentaba con muchos desajustes trasladar por lo bajo y acercarse al arco contrario. En otra contra, expuesto tuvo que salir lejos el Gato Sessa, y tuvo que tocarla con la mano fuera del área y vio la roja. De ese tiro libre en la medialuna, por fin se le dio al mejor de la cancha, a Martín Rolle, que le dio la bienvenida al pibe Monetti con un soberbio remate al ángulo.
Monumental victoria de Olimpo en tierras ajenas. Por ahora, el 2011 le sonríe, y hace olvidar lo flojo del inicio de temporada. Y para Gimnasia, figurita repetida, porque hace casi 3 años que sufre una agonía que, de ahora en más, será peor porque lo encuentra en uno de los puestos de descensos directos. Jugar bien y caer a veces en la intrascendencia, o tratar de sumar puntos. Rica encrucijada tiene el Lobo platense.




IVÁN ISOLANI
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