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14:59 NALBANDIAN: "NO SOMOS MENOS QUE ESPAÑA"


El tenista cordobés David Nalbandian reconoció que aún no siente la presión de jugar la final de la Copa Davis, prevista del 2 al 4 de diciembre, al tiempo que resaltó que "Argentina no es menos que España", pese a que serán visitantes y que enfrente estará Rafael Nadal.
"Todavía no siento la presión de la final. A lo mejor cuando estemos ahí, en ambiente de Copa Davis, sí", admitió el unquillense en diálogo con varios medios cordobeses, respecto del enfrentamiento a jugarse en la ciudad de Sevilla.
Nalbandian, de 29 años, afirmó que le gusta "siempre jugar la Copa Davis" porque "es distinto a lo que se vive en el circuito".
"Es una sensación única y esta final ante España es una serie durísima. Por eso tenemos que dejar todo para ganar", explicó el tenista, a quien se lo vio relajado, con un andar calmo, feliz y sonriente, en el complejo que la ex tenista Inés Gorrochategui tiene en la ciudad cordobesa de Villa Allende.
Precisamente, al respecto del rival de la definición, el unquillense, 64to. En el ranking mundial de la ATP y que jugará su tercera final de la máxima cita del tenis por selecciones, aseguró que "Argentina no es menos que España".
"Son los dueños de casa, tendrán ventaja por jugar sobre polvo de ladrillo y por arrastrar tiempo de competencia, pero tenemos un gran equipo y llegamos con confianza, muy bien preparados y con grandes chances", explicó.
"Las veces que jugué finales siempre tuvimos chances y siempre se nos escapó. Cuando jugué la primera, porque era la primera. Cuando jugué la segunda, traté de olvidar la primera y hacer lo mejor. Y ahora lo mismo, hay que olvidar lo que pasó", añadió.
"Hay que tratar de ganar. Será duro, pero tampoco tomo como una presión que no se haya ganado en las otras dos ocasiones y que esta tenga que ser sí o sí"”, completó.
No obstante, tras un 2011 con muchas lesiones, el cordobés es optimista respecto de lo que viene.
“Es difícil saber en qué nivel estoy porque hace unos siete u ocho meses que no juego en polvo de ladrillo y eso influye mucho.
No estar en competencia las últimas semanas, al menos yo, nos juega en contra porque uno no tiene la competitividad necesaria para disputar una final", opinó.
"Por suerte estamos con tiempo de entrenar y de adaptarnos al polvo de ladrillo. Yo estoy muy bien aunque es difícil ponerle una puntuación a mi estado. Eso sí, voy a tratar de llegar lo mejor posible", añadió el jugador que el viernes 24 viajará junto al resto del equipo argentino rumbo a Sevilla.
Al respecto de cómo afrontarán la serie decisiva ante España, Nalbandian comentó que la clave estará en analizar cada uno de los cinco partidos a disputarse.

“Uno siempre quiere jugar todos los puntos, pero creo que es una serie que hay que pensarla bien. Hay que tratar de ganar tres puntos como sea. Llegado el momento se analizará y se pondrá en cancha lo mejor”, enfatizó.
En tanto, el unquillense aseguró que no siente presión por haber perdido las dos finales disputadas, la primera en 2006 en Rusia y la última en 2008 en Mar del Plata, justamente frente a España.
"Personalmente no me pongo como presión no haber ganado ninguna de las dos finales anteriores. Entre la de España de 2008 y ésta la gran diferencia es que ahora juega `Rafa` (Rafael Nadal), pero tenemos plantel como para proponer un juego cerrado y aspirar al título", finalizó.


FUENTE: Télam

17:52 CELESTENÍA QUE DAR


Coparon la ciudad. Inundaron el Monumental. Y coparon la Copa América. Este Uruguay que no ni nó. Con una ideología basada en el sacrifico, en la lucha, en sacrificar la última gota de sudor y la última fibra del músculo más recóndito para ponerlo al servicio de esa ideología. Con caudillos que más que creerse extraterrestres son más humanos y más jugadores del pueblo que otros mal nombrados, estos hombres teñidos de celestes, y bajo la bandera grupal que tanto cuesta elucubrar en una selección, son la nueva sangre charrúa. Un renacer del fútbol de la otra orilla del Río de la Plata, que mientras se alza su estandarte y crece al ritmo de una organización y un buen basamento, de este lado todavía nos lamentamos por lo que no tenemos y fingimos ser.  
Con una superioridad abrumadora, en todos los sectores y hasta diferencias de jerarquía, la Celeste salió con el cuchillo en una mano y el corazón en la otra, calzados y empuñados, y con un hambre y una fiereza para comprometerse con una causa que no se pospone ni por cierre ni por derribo.
A los 11’, y luego de un par de jugadas de relax, el vendaval charrúa por fin se sacaba la mufa en la red. Y, de la mano de su goleador Luis Suárez. Con la oreja lubricada por el triplete de Paolo Guerrero ayer, el Conejo Suárez –que más que conejo, es un toro, una criatura que arremete con todo a su paso- se encontró dentro del área ante el moreno enorme Paulo Da Silva, lento de reflejos y movimientos, y con esas gambetas que ridiculizan y esos tiempos que sólo los delanteros que saben pueden utilizar, se hamacó para su zurda y definió al poste cruzado de Villar, que maltrecho como está, sólo pudo ser observador de lujo del gol charrúa.
Paraguay era puro barullo, ni una idea se le caía. Movía el árbol y la ley de Newton no se daba. Un esquema emergente, con dos líneas de 4 en cuales o había defensores centrales o volantes de corte combativo, y arriba, Haedo y Zeballos se refugiaban en sus diagonales para pivotear de espaldas al arco, pero livianos ante el poderío físico de Lugano y Coates. Ortigoza impreciso, lerdo, incapaz de levantar la cabeza y ampliar el horizonte a los carriles, todo por obra y gracia de Diego Pérez y Arévalo Ríos, dos perros de presa que patrullaban el círculo central, y que vedaron cualquier intento de sublevación.
Cuando el reloj cronometraba 42’, ese tractor pigmeo, calvo y con una mano de barniz en la piel, Egidio Arévalo Ríos, con el cuenta vueltas rebasando, cortó en plena salida a un Ortigoza fatigado y demasiado parsimonioso en la transición de contra, y con el disfraz de un asistidor nato, abrió para Diego Forlán, que venía buscaba redención con su eterna enamorada la red, y en el contexto y en el ambiente en el que estaba, mejor imposible para la reconciliación, definiendo de zurda cruzado ante un Villar impotente.
Exhibicionismo, lujuria futbolística, cuestión cultural, de una idiosincrasia que reposa en una forma de vivir y sentir cada pulsación. Lo de Uruguay no pasará por las grandes luces del purismo o del lirismo, pero vaya que vale la pena ver cómo luchan todas las pelotas así, convencidos, y cómo respetan su ADN y someten al rival.    
Esas energías fueron mermando en el complemento, y cediendo ante la acumulación de minutos. Pero, la estirpe, la consolidación de una idea y el carácter, no. Eso, permaneció activo y sin celosía ante los nombres. Hombres por sobre nombres, y unidos por una causa común. La frutilla del postre la puso Forlán casi sobre el final, que recibió un pase de Suárez de cabeza y cuando salía Villar se la punteó despacito para que la pelota vaya rodando juguetona hasta chocar con la red.





IVÁN ISOLANI
abetsen@gmail.com

14:56 NICOLÁS RUSSO (PRESIDENTE LANÚS)

 

Dialogamos con Nicolás Russo sobre el futuro de Batista en la Selección, el presente de Lanús y mucho más en esta entrevista. Sábado 23 de julio de 2011.

18:07 PAOLO, EL GUERRERO


Su figura se alimenta con goles. Pero con sangre, con espíritu, con agallas. Perú renace de las cenizas. Se reinventa, se sobrepone a campañas y a años de debacle futbolística, y de la mano del cascarrabias Markarian, un tipo que llegó para hacerse respetar y que respeten al fútbol incaico, y que en su primera participación seria en un torneo, mostró armas, estilo, y mucho carácter. Con un triplete de Guerrero, Perú venció 4 a 1 a una Venezuela que, al igual que su rival, debe de tener el pecho inflado de tanto crecimiento.
Gran combate se daba en el sector medio. Markarian mandó a cancha casi a 6 volantes repartidos por delante de la última línea, contra los 4 medios venezolanos. Balbín trabando con Rincón, el Maestrico González corriéndose de banda y apareciendo por cualquier rincón, Lobatón asociándose con Cruzado para hacer circular el balón y tratar de ubicar en alguna contra al petiso Chiroque, o al gran Paolo Guerrero en su duelo personal con Rey y Vizcarrondo.
El partido fue siempre de media/alta calidad. Jugado con empeño, con tesón, mordiendo por todos los sectores y ahogando al portador de la pelota. Fedor y Maldonado complicando esa línea de 3 incaica. Hasta que, cuando parecía finalizar el primer tiempo sin abrir el marcador, pese a que hubo situaciones para ambos, Seijas perdió en la presión el balón y dejó al equipo desbalanceado. Cruzado lo ubicó a Chiroque, que con su velocidad vertical lo encaró a Rey, y como no vio el hueco para desbordarlo, se la cedió a Guerrero, que lo encaró a Vizcarrondo y mandó un centro arco que por el segundo poste la desvió el propio William Chiroque, que la empujó de zurda.
El complemento tuvo, además de mucha entrega en lo físico, y roces constantes entre medio equipo caribeño y Guerrero, y entre los cuales Tomás Rincón se le arrojó muy mal con los pies para adelante a Lobatón, y el colombiano Roldán le sacó la justificada roja, viendo después que el jugador peruano no podía continuar en campo. Ese hombre de menos, sumado a al apuro por tratar de conseguir la igualdad, dejó claros a espaldas de los volantes, y un margen de maniobra para Guerrero y compañía en tres cuartos de cancha.
Un goleador de raza, con estirpe, guapeza, y una calidad explotada al máximo esta tarde. El gran Paolo, que se llevó a la rastra a todos los defensores rivales, aguantando el balón cuando su equipo necesitaba un desahogo ante tanta rispidez venezolana, merecía su premio en las redes. Otra contra que encontró una parcela de terreno fértil para que el 9 picara, habilitara a Chiroque ante Vizcarrondo, que le cedió el tanto al hombre del Hamburgo, que esperó que Renny Vega se arrodillara y le rompió el arco seco arriba.
Así es el fútbol,  demostrando una vez que, los músculos, las piernas, y los pases no son nada si no se hacen con inteligencia. Un juego en el que sólo lo más inteligentes predominan, subsisten. Venezuela igual fue. Consiguió el descuento a través de Juan Arango, que se filtró por el centro del área y definió de zurda al primer poste de Fernández.
Pero, los últimos 5 minutos fueron de él. Del grandote que de torpe no acusa recibo, y que se banca cualquier situación. Paolo, El Guerrero. Carácter indomable, una fuerza europea pero con sangre latinoamericana. Su segundo gol fue el remate de la faena. Todos iguales, bajo el mismo sendero. De contra, aprovechando los quedos defensivos del rival, y dejando que el máximo artillero de la copa lo enfrentara a Vega y se la cruzara. El hattrick, luego de un pase de Advíncula, que se encargó de matarla de un balazo con el pecho y volver a rematar a Vega.
      



IVÁN ISOLANI
abetsen@gmail.com


15:49 PARAGUAY FINALISTA



La selección paraguaya se ha consagrado finalista de la Copa América al vencer a Venezuela en los penales por 5-3 tras igualar cero a cero durante los 120 minutos de cotejo.
El primer tiempo fue discreto, con un Paraguay apenas un poco más agresivo que su rival con mayores situaciones de gol pero no tuvo claridad para definir.
La primera llegada fue a los siete minutos luego de un centro de Barreto, Verón que cabeceó y el arquero Renny Vega ataja el balón.
El conjunto de Martino fue superior sin embargo la llegada más peligrosa la tuvo la vino tinto sobre el final de la primera parte. Un tiro libre, cabezazo del 15 que pegó en el travesaño y en el rebote remató el 23 y atajo el arquero Villar.
La segunda parte fue muy desordenada y muy aburrida, con casi sin llegadas de los dos equipos. Paraguay tuvo la única situación de riesgo a los once minutos por un córner, cabezazo de Haedo Valdez y con seguridad atajó el arquero Renny Vega mientras que Venezuela avisó a los quince minutos por un remate de González, tras un error del defensor Verón, que detuvo el arquero Villar y a los 34 por un tiro libre de Arango en el que Villar respondió nuevamente.
Ya en el alargue, el equipo venezolano fue desde el inicio a presionar a su rival tratando de buscar el gol del triunfo pero no pudieron ante un seguro arquero Justo Villar que fue una de las figuras del partido. A los tres minutos por un centro de Maldonado y Fedor remató y el balón pegó en el palo y a los cinco, un tiro libre de Arango que se estrelló en el palo y el defensor Santana la sacó cerca de la línea del arco.
Finalmente fueron a los penales en los que Néstor Ortigoza, Barrios, Cristian Riveros, Martínez y Darío Verón pudieron convertir mientras que Justo Villar atajó el penal rematado por el mediocampista Franklin Lucena.
Sin merecerlo, pero Paraguay está en la final de la Copa América y jugará el día domingo en el estadio de River a las 16:00 nada más ni nada menos frente a Uruguay en donde el conjunto guaraní buscará salir campeón cosa que no consigue desde 1979.
Usted qué opina ¿tendrá Paraguay en la final esta suerte que tuvo hoy? ¿Podrá el conjunto de Martino vencer al equipo uruguayo? El domingo se sabrá……


23:46 AY CELESTE REGALAME UN SOL



“Hay algo que sigue vivo nos renueva la ilusión y en el último suspiro el momento ya llegó con los dientes apretados cielo de un solo color en el alma está guardado.” La letra de No te va Gustar lo ejemplifica todo. El sentir de un pueblo, el latir de un corazón celeste. El que quiera fútbol de avanzada, con el desdoble entre marcar y jugar. El que desee encontrar superioridad física, con volantes que no se paran nunca a tomar aire, y que no se pierden en un individualismo para salir a perderse en una presión sin cobertura grupal. Y sobre todo, lo que más coyuntural resulta, es notar la garra que ponen, la actitud y aptitud para que cada pelota signifique la última. Uruguay combina la sangre rioplatense, el hervor para salir a comerse al rival de turno, y no renunciar a una idea de juego, que va desde el trabar hasta llegar tocando con simpleza a las barbas contrarias. Uruguay que no ni nó.  
Una constante en todo el torneo, solidarios los uruguayos y solitarios los peruanos. La Celeste, presionando y con superioridad numérica al transportador hasta ahogarlo u obligarlo a que descargue apurado. Concentrado, luchando y prevaleciendo en todas las circunstancias. Con los pacmans Arévalo Ríos y Gargano patrullando y desplegándose a destajo, contribuyendo y entregándose para no desentonar los Álvaro, el Tata por derecha y Pereira por la izquierda.
Para rescatar, el convencimiento de ambos por el sentido colectivo. Todos programados y con la interiorización ya digerida para retroceder y cambiar el chip para pasar la línea del balón y defender. Con mayor cercanía y celosía de parte de los uruguayos, y dejando hacer más por parte de los incaicos. Es por eso que, jugadores mal tomados como Palito Pereira o Gargano, eran permanentes apoyos en las inmediaciones del área para erigirse como variantes para que los puntas no queden aislados contra la defensa contraria, como sí le pasó durante grandes períodos a Paolo Guerrero, bien tomado de cerca por Lugano y la custodia visual e Coates.
La cancha pedía media distancia. Un pasto disfrazado superficialmente, porque en cuanto se lo exigía, enseguida se levantaba y cedía. Más el agua acumulada, hacía un combo dificultoso para los arqueros, y un arma muy poderosa para los ejecutantes de calidad y peso. El máximo exponente en cancha, Diego Forlán, fue hamacándose de la derecha al centro, y como no le hace asco a nada, desenfundó de zurda un remate esquinado a media altura, que Fernández alcanzó a despejar a un costado antes que picara, y de ese rebote, Luis Suárez, vaya a saber por qué rendija, se las ingenió para filtrar por entre el achique del arquero y el palo, para abrir la cuenta.
Perú, que había salido en el complemento más adelantado en el campo, buscando pelearle con mayor decisión y apego a los desplazamientos físicos, dejó una brecha importante entre las espaldas del volante central y la posición del a última línea. Ya con la urgencia de tener que asumir riesgos, se expuso sumando hombres en terreno celeste, que descuidó la transición y en pocos minutos, desnudó sus falencias a la hora de retroceder. En una contra muy bien manejada por Álvaro Pereira, con la mirilla del ojo lo divisó a Suárez, que por esos momentos se escabullía por entre el callejón amplio entre los zagueros, y con metros y tiempo, le escapó por la puerta del área al desesperado arrojo de Fernández, y sin dificultades definió con el arco libre para cerrar la persiana, aunque faltara más de media hora.





IVÁN ISOLANI

23:17 LA OTRA SORPRESA


Quizás no fue tan llamativo con lo que pasó con Argentina siendo el país organizador pero es sorpresiva la eliminación de Brasil en los cuartos de final de la copa América cayendo 2-0 por penales ante Paraguay luego de haber igualado cero a cero en los 120 minutos de partido.
La primera parte fue muy discreta que tuvo a un Brasil más agresivo, tratando de presionar a su rival y generando las situaciones más claras de peligro mientras que el conjunto paraguayo no llegó nunca al arco de Julio Cesar y provocó numerosas infracciones en los primeros 45 minutos.
Desde los primeros minutos, el equipo verdeamarelo avisó por un remate del delantero Neymar desviado y tres minutos más tarde, un centro de Pato nuevamente para Neymar y su disparo se fue por arriba del travesaño.
Algunas de las situaciones que tuvo el equipo brasilero fueron a los 26 minutos luego de un pase de Robinho para Neymar que remató al lado del palo derecho del arquero y los 32 minutos por un centro de André Santos, remate de Lucio de derecha y el arquero Villar contuvo el disparo.
La segunda parte fue similar a la primera con un Brasil claramente superior a su rival ocasionando las llegadas más claras de peligro pero no pudo anotar el gol consagrando al arquero paraguayo Justo Villar como la figura del encuentro.
Las más claras han sido un remate de Ganso que atajó el arquero Villar mandando el balón al tiro de esquina a los veinte minutos y a los 27, un córner de Neymar, remate de pato en el que Villar respondió nuevamente. Otra situación de riesgo que tuvo Brasil fue faltando siete minutos para el final luego de un tiro de esquina, cabezazo del 15 y el defensor Darío Verón la saca de cabeza en la línea del arco.
La única llegada al arco en todo el partido fue a los 44 minutos del segundo tiempo por un remate del delantero Haedo Valdez al lado del palo derecho de Julio Cesar.
En los treinta minutos de alargue no hubo situaciones de Brasil pero Paraguay estuvo cerca de ganarlo sobre el final en dos ocasiones. A los doce por un centro de Marcelo Estigarribia para Haedo Valdez al lado del palo y dos minutos más tarde, un tiro libre de Barreto en el que el arquero Julio Cesar la sacó con los puños.
El equipo de Meneses no pudo convertir ni siquiera en los tiros desde el punto del penal en donde no ha convertido ninguno de los cuatro tiros. Elano, André Santos, Lucio y Fred han desviado mientras que la gran figura Justo Villar atajó el penal de Thiago Silva siendo protagonista de la clasificación del conjunto Guaraní a las semifinales.
Finalmente, Brasil ha sido eliminado de la Copa América. Un gran batacazo para el equipo brasilero porque fue campeón dos veces consecutivas y no solo eso sino que en las últimas seis copas, la verde amarela fue finalista en cinco.
Por su parte, el conjunto del Tata Martino después de 22 años ha conseguido la clasificación a las semifinales de la Copa en donde se medirá el día miércoles con el ganador de Venezuela-Chile en Mendoza en donde buscara llegar a la final y luego ser campeón de América, trofeo que no consigue desde el año 1979.




FEDERICO MORIÑIGO